Aquella noche de brindis en casa del Presidente electo…

Las Vallas, no vayan a ver: Aquella noche de brindis en casa del Presidente electo…

…Todo estaba preparado para que al día siguiente pasaría a ocupar con su familia la residencia oficial de los pinos en las lomas de Chapultepec.

Aquella noche, hasta en los jardines de la residencia del presidente se podía observar a numerosas personas, quienes formando pequeños grupos charlaban amigablemente; mientras que otros más, también hacían lo propio en los pasillos y en las demás accesos principales de la residencia.

Aquel interior de la residencia se encontraba completamente lleno. Todo era charla de alegría y brindis con los mejores vinos.

Aunque afuera, el frio se dejaba sentir muy fuerte, en el interior todo era calor humano para el consumo de champagne.

Importantes personajes de la Banca, empresarios, industriales, líderes obreros y campesinos, políticos y demás amigos del flamante presidente; ocupaban aquella noche la residencia.

En un momento apropiado, le comunicaron al señor presidente que querían pasar a saludarlo. Una persona de nombre Juan García Abrego, quien se encontraba en la antesala.

De inmediato, el presidente dio órdenes para que fuera conducido hasta donde estaba brindando; con quienes serían sus secretarios de estado.

‐Señor presidente, muchas felicidades‐ Dijo Juan García Abrego.

‐ Gracias Juanito, y gracias también por aceptar mi invitación. –Gustas un whisky?

‐ Con todo gusto, señor – contestó Juan.

‐ Y dime, Juanito, ¿cómo siguen tus negocios?‐ Preguntó el presidente

‐ Pues muy bien, señor; muy bien; y yo creo que de ahora en adelante

– Será mucho mejor, con su protección, ¿verdad presidente?‐ dijo Juan.

‐Claro que sí Juanito, claro que sí!, como ya lo habíamos acordado, verdad?

‐Pues, si señor presidente; muchas gracias!

Contestó Juan, con una amplia sonrisa de satisfacción.

– Que la siga pasando bien señor y nuevamente muchas felicidades! –Dijo Juan.

‐ Con su permiso, señor, yo me retiro‐ Agregó Juan García Abrego

‐ Estaremos siempre en contacto, que le vaya bien Juanito, ‐ dijo el Presidente.

‐ Entonces Juan García Abrego dio el último trago a la copa de whisky y haciendo una seña a su acompañante se retiró del lugar.

A la mañana siguiente, el presidente y su familia se trasladaron a la residencia oficial de los pinos….

………………………….

Retornemos un poco, a aquella noche de brindis por la toma de protesta del señor Presidente de México en su residencia.

Dijimos que aquella noche se había brindado con los mejores vinos y la mejor champagne, suficiente para los cientos de invitados.

Pues, cabe mencionar que la dotación completa de vinos más finos, corrió a cargo completamente de otro de los amigos muy especiales de nuestro mandatario.

Ese otro gran amigo era precisamente Juan Nepomuceno Guerra. Hombre norteño, curtido en las labores agrícolas de la región de Matamoros, Tamaulipas.

Este personaje desde muy joven empezó a dedicarse al contrabando de finos vinos traídos de los Estados Unidos y distribuidos en muchas partes de la República, utilizando el clásico “soborno” con los aduanales de Matamoros.

Pronto le empezó a ir muy bien en aquel negocio. Pronto también se fue creando una gran fama y fortuna, y por consecuencia un gran poder; tanto en Matamoros, Reynosa, así como toda la frontera hasta Nuevo Laredo, Tamaulipas.

Pues, aquella noche de brindis en casa del Presidente electo de México, Juan N. Guerra (así se le conocía, no le gustaba nunca que le dijeran Nepomuceno) llevó personalmente la dotación de finos vinos hasta la residencia del nuevo Jefe del Ejecutivo Federal.

Aquella inolvidable ocasión, Don Juan N. Guerra llegó hasta la residencia de las lomas de Chapultepec para felicitar al nuevo presidente de México.

De inmediato informaron de su presencia al señor presidente, quien dio instrucciones de que lo hicieran pasar hasta la gran sala donde el nuevo mandatario se encontraba brindando con todos sus grandes y especiales amigos.

‐Cuando el nuevo mandatario vio al visitante, le dijo:

– Que tal, Don Juan?, como está usted?

‐Muy bien, señor presidente! – gracias por recibirme y muchas felicidades!

‐Gracias, Don Juan‐ dijo muy sonriente el señor presidente.

‐Espero que mi contribución haya servido en algo, señor presidente! –dijo Don Juan.

‐Claro que sí, señor – claro que sí y muchas gracias! –dijo el presidente, mientras palmeaba lentamente los hombros de Don Juan N. Guerra.

Aquella noche, la presencia de Don Juan resultaba y contrastaba mucho con la de casi todos los invitados, ya que el norteño portaba su inseparable sombrero de lana en color gris.

Quiero darle también las gracias –dijo Don Juan – por la ayuda que usted también me sigue brindando por seguir con mis negocios.

‐Claro que sí, señor; claro que sí! No se preocupe, ya que sabe que le estimo mucho.

Agregó muy sonriente el mandatario.

‐Bueno, señor presidente, yo me retiro porque el camino es largo hasta Matamoros.

‐Si Don Juan, gracias por venir!

‐Estaremos como siempre en contacto.

Se despidieron con un fuerte apretón de manos.

En aquel preciso instante en que Don Juan abandonaba la sala de brindis, pudo notar la presencia de Juan García Abrego quien charlaba con alguien en uno de los pasillos de la residencia…

Crónicas inéditas

Autorizadas para su publicación,

Por su Autor…

Anuncios

Acerca de tapanco

Un peatón que camina entre metáforas, código, sueños...convencido de que un paso, hace la diferencia al andar. Lo que nos resta de Patria, debemos defenderla! Para dejarle algo de sustancia de ella a nuestros hijos, algo de su esencia que nosotros disfrutamos un día a carcajadas...
Esta entrada fue publicada en Uncategorized. Guarda el enlace permanente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s