Redefinir el amor con Violeta Parra!

La “canción Volver a los diecisiete” de Violeta Parra, la entendía como un llamado de nostalgia, de la edad primera donde se acunan las primeras ilusiones y desilusiones del amor. Pero también como un ejercicio de retrospectiva en el tiempo y la dediqué sin pensarlo, un día que mi hermana cumplía años.

Pero poco a poco, fuí poniendo más atencion en la letra, bella definición del amor verdadero, de ese terco amor, el “amor” que no es del “mercado” un 14 de febrero, ni tan liviano como un oso de peluche, ni tan frágil como un globo con la leyenda “I love you”… Esta canción va más alla y tropieza con la utopía y el resorte espíritual que el ser humano pone frente a la deidad que crea (Dios).

“Volver a ser de repente
tan frágil como un segundo,
volver a sentir profundo
como un niño frente a Dios,
eso es lo que siento yo
en este instante fecundo”.

Y de allí, ya la voz de Mercedes Sosa, Chico Buarque, Caetano Veloso, Milton Nascimento y Gal Costa; van haciéndose gigantes:

“Lo que puede el sentimiento
no lo ha podido el saber,
ni el más claro proceder
ni el más ancho pensamiento.
Todo lo cambia el momento
cual mago condescendiente,
nos aleja dulcemente
de rencores y violencia:
solo el amor con su ciencia
nos vuelve tan inocentes”.

y es donde el ser, el saber, el sentir, concepciones paralelas del amor, se enlazan en las fibras que este sentimiento quisiera lograr. Y va redefiniendo un conceptor de amor, demasiado deformado en nuestros tiempos. Que en la ilusión y en la utopía de Tomás Moro, quisieramos que fuera…

“El amor es torbellino
de pureza original;
hasta el feroz animal
susurra su dulce trino,
detiene a los peregrinos,
libera a los prisioneros;
el amor con sus esmeros
al viejo lo vuelve niño
y al malo solo el cariño
lo vuelve puro y sincero”.

Y cierra con un amanecer de vida, que el amor cambia:

“De par en par la ventana
se abrió como por encanto,
entró el amor con su manto
como una tibia mañana;
al son de su bella diana
hizo brotar el jazmín,
volando cual serafín,
al cielo le puso aretes
y mis años en diecisiete
los convirtió el querubín”.

Un amanecer que respira vida y toma a los “querubines”(guardianes de la gloria de Dios) en el otro significado no necesariamente religioso; ” y mis años en diecisiete los convirtió en.. “los próximos” -o “los segundos”; parpadeo del tiempo, suspiro de Becquer en Rimas.

Latido de sentimiento que hace visualizar la vida en una fracción de tiempo como algo bello, transformador y mágico; que Violeta Parra recrea en esta canción, como una venus latinoamericana.

“Se va enredando, enredando,
como en el muro la hiedra,
y va brotando, brotando,
como el musguito en la piedra,
ay, sí sí sí”.

Volvamos a los 17, a los 14, a los 50; a la edad que quieran! Pero con la invitación de Violeta de abrir la ventana de utopías, del amor, pero de un amor redefinido, replanteado, ….como por encanto!

Esa misma  hermana, contaminada por mí, intetará cantar “volver a los 17”; en un 15 de febrero!

Gracias Violeta Parra!

Anuncios

Acerca de tapanco

Un peatón que camina entre metáforas, código, sueños...convencido de que un paso, hace la diferencia al andar. Lo que nos resta de Patria, debemos defenderla! Para dejarle algo de sustancia de ella a nuestros hijos, algo de su esencia que nosotros disfrutamos un día a carcajadas...
Esta entrada fue publicada en Uncategorized. Guarda el enlace permanente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s